Aprende y Practica

Un espacio para seguir aprendiendo y avanzar a tu propio ritmo

Aquí encontrarás distintas formas de comprender la fibromialgia y el dolor crónico, incorporar herramientas para tu bienestar y participar en experiencias de aprendizaje diseñadas para acompañarte paso a paso.

 

Puedes comenzar por aquello que hoy haga más sentido para ti.

 

Todo el contenido ha sido desarrollado desde un enfoque respetuoso, basado en evidencia y centrado en las necesidades de las personas que viven con fibromialgia.

Explora información clara sobre fibromialgia

Aquí encontrarás artículos que abordan distintas temáticas relacionadas con la fibromialgia, el dolor crónico y el bienestar emocional.

Cada uno busca traducir información compleja a un lenguaje claro y cercano, para ayudarte a comprender mejor lo que te ocurre y tomar decisiones con mayor tranquilidad.

 

Comienza por el tema que más necesites hoy.

Cada artículo puede leerse de forma independiente y volver a consultarse cuando lo necesites.

¿La fibromialgia también puede afectar la sexualidad?

Dolor, cansancio, respuesta sexual, emociones y relación con el contacto pueden influir de maneras distintas en la experiencia sexual.

 

Cuando hablamos de fibromialgia, solemos pensar primero en el dolor, el cansancio, los problemas de sueño o las dificultades que pueden aparecer en algunas actividades cotidianas.

 

Pero existe otra parte de la vida que también puede cambiar y de la que se habla bastante menos: la sexualidad.

 

La investigación ha encontrado de manera consistente mayores dificultades en la función sexual de mujeres con fibromialgia en comparación con mujeres sin esta condición. Se han observado diferencias en aspectos como el deseo, la excitación, la lubricación, el orgasmo, la satisfacción y la presencia de dolor durante las relaciones sexuales.

 

Esto no significa que todas las personas con fibromialgia vayan a experimentar dificultades, ni que necesariamente todas estas áreas se vean afectadas.

 

Lo que sí nos permite reconocer es algo importante: los cambios en la sexualidad también pueden formar parte de la experiencia de la fibromialgia y merecen ser considerados.

 

Y para comprenderlos, primero necesitamos ampliar un poco la mirada sobre qué entendemos por sexualidad.

 

No se trata solamente de tener más o menos deseo

Cuando una persona nota cambios en su sexualidad, es fácil pensar inmediatamente en la “falta de ganas”.

 

Pero el deseo es solo una parte de la experiencia sexual.

 

Una persona puede seguir sintiendo deseo y, sin embargo, experimentar dolor durante determinadas prácticas. Otra puede notar que le cuesta más excitarse. También pueden aparecer cambios en la lubricación, dificultades para llegar al orgasmo, menor satisfacción o simplemente la sensación de que los encuentros ya no se viven de la misma manera.

 

Los estudios sobre fibromialgia muestran precisamente esa diversidad. Algunas investigaciones encuentran diferencias en prácticamente todas estas áreas, mientras que otras muestran que determinados aspectos están más afectados que otros.

 

Por eso no existe una única forma de hablar de dificultades sexuales en la fibromialgia.

 

Tampoco podemos asumir que tener menos relaciones sexuales significa necesariamente tener menos deseo, ni que sentir deseo significa que el cuerpo responderá de la misma manera que antes.

 

Son experiencias relacionadas, pero no equivalentes.

 

La sexualidad puede cambiar de distintas maneras

Cuando hablamos de cómo la fibromialgia puede influir en la sexualidad, no estamos hablando solamente de tener más o menos ganas de tener relaciones.

 

Algunas personas pueden notar menos deseo. Otras pueden sentir que les cuesta más excitarse o que su cuerpo responde de una manera diferente. También pueden aparecer molestias o dolor durante determinados contactos, cambios en la lubricación, dificultades para llegar al orgasmo o una menor satisfacción con la experiencia sexual.

 

Pero que algo haya cambiado no significa automáticamente que exista un problema.

 

Para una persona, ese cambio puede ser importante y generar preocupación, frustración o tristeza. Para otra, puede no representar una dificultad. Y también puede ocurrir que todavía no sepa muy bien qué siente respecto de lo que está viviendo.

 

Por eso no importa solamente identificar qué ha cambiado.

 

También importa preguntarse:

¿Cómo estoy viviendo yo este cambio y cuánto está afectando esta parte de mi vida?

 

La fibromialgia puede influir, pero no explica todo

Este es probablemente uno de los puntos más importantes.

 

La investigación permite afirmar que la fibromialgia se asocia con mayores dificultades sexuales, pero eso no significa que exista una única causa capaz de explicarlas.

 

El dolor puede influir, por supuesto. También pueden hacerlo la fatiga, la rigidez, las dificultades de sueño, el estado de ánimo, algunos tratamientos farmacológicos, los cambios asociados a la edad y distintos factores personales o relacionales.

 

Y estos elementos no necesariamente tienen el mismo peso en todas las personas.

 

Por eso sería demasiado simple concluir:

“Tengo fibromialgia, por eso ya no tengo deseo”.

O:

“Como tengo más dolor, necesariamente tendré más dificultades sexuales”.

 

Puede existir una relación, pero para comprender qué está ocurriendo en una persona concreta necesitamos mirar algo más que un síntoma aislado.

 

¿Qué cambió? ¿Desde cuándo? ¿Qué ocurre con el dolor, la energía o el descanso? ¿Ha cambiado la respuesta del cuerpo? ¿Cómo se está viviendo emocionalmente? ¿Hay algo diferente en la relación o en la forma de encontrarse con otra persona?

 

Hacer estas distinciones permite acercarse a lo que ocurre con más curiosidad y menos conclusiones anticipadas.

 

También puede cambiar la relación con el contacto y la intimidad

La sexualidad no ocurre separada del resto de nuestra experiencia corporal.

 

Si una persona ha sentido dolor durante un encuentro, algunos contactos comienzan a resultarle incómodos o existe temor a sentirse peor después, es comprensible que empiece a acercarse de otra manera a determinadas situaciones.

 

En estudios cualitativos realizados con parejas de mujeres con fibromialgia se han descrito cambios en la espontaneidad, mayor cautela al tocar o moverse, temor de provocar dolor y dificultades para saber cómo acercarse.

 

Esto muestra algo interesante: los cambios no necesariamente comienzan y terminan en una relación sexual. También pueden alcanzar el contacto físico, la cercanía y la manera en que las personas se encuentran.

 

No significa que inevitablemente una relación de pareja vaya a deteriorarse.

 

Significa que cuando cambia la experiencia corporal, la forma de encontrarse con otra persona también puede necesitar ajustes, conversación y nuevas maneras de acercarse.

 

Y tampoco necesitamos reducir la sexualidad a la penetración o a una determinada frecuencia de relaciones. La intimidad y el encuentro sexual pueden tomar formas distintas a lo largo de la vida y de acuerdo con lo que cada persona considera importante y satisfactorio.

 

La sexualidad también es un tema de salud

Hay algo que aparece repetidamente al revisar la investigación sobre este tema: la sexualidad suele quedar fuera de las conversaciones sobre fibromialgia.

 

Se habla del dolor, del sueño, del movimiento, de los medicamentos y del cansancio.

 

La sexualidad, en cambio, puede quedar relegada, como si fuera un aspecto secundario o completamente separado de la salud.

 

Sin embargo, forma parte del bienestar y de la calidad de vida. Por eso distintos estudios plantean la importancia de incorporarla dentro de una atención integral.

 

Esto no significa que todas las personas tengan que hablar de su sexualidad ni que exista una forma “correcta” de vivirla.

 

Significa algo bastante más sencillo:

si algo ha cambiado, te genera malestar y es importante para ti, también es un tema válido para conversar con un profesional de salud.

 

Dependiendo de lo que esté ocurriendo, puede ser necesario explorar factores físicos, farmacológicos, psicológicos o relacionales. Y precisamente por eso no siempre habrá una única respuesta ni una misma intervención para todas las personas.

 

Como hemos visto, la fibromialgia puede influir en la sexualidad, pero no siempre lo hace de la misma manera.

 

Puede haber cambios en el deseo, en la respuesta del cuerpo, en la presencia de dolor, en la satisfacción, en la relación con el contacto o en la dinámica con otra persona. Y detrás de esos cambios pueden participar distintos factores.

 

Reconocer esta complejidad evita dos extremos: atribuir automáticamente cualquier dificultad a la fibromialgia o dejar la sexualidad completamente fuera del cuidado de la salud.

 

Quizás un buen punto de partida no sea preguntarse inmediatamente “¿qué me pasa?”, sino observar con un poco más de detalle:

¿Qué ha cambiado en mi sexualidad desde que comenzaron los síntomas y qué podría estar influyendo en ello?

 

Esa pregunta nos permite avanzar hacia un tema que merece ser mirado con mayor profundidad: por qué el deseo sexual puede cambiar en la fibromialgia y por qué no siempre se explica solamente por el dolor.

 

 

Una pausa para llevarlo a tu experiencia

Hasta aquí hemos hablado de lo que sabemos sobre este tema. Pero cada persona puede vivirlo de una manera diferente.

 

Si te hace sentido, puedes detenerte un momento y llevar esta información a tu propia experiencia. No necesitas llegar a una respuesta ni cambiar nada. La invitación es simplemente a observar qué ocurre en ti y qué de lo que has leído se relaciona —o no— con lo que estás viviendo.

 

Elige aquellas que te ayuden a mirar lo que está ocurriendo con un poco más de claridad:

  • ¿Hay algo de mi sexualidad que haya cambiado desde que comenzaron mis síntomas?
  • Si ha cambiado, ¿qué noto principalmente: deseo, respuesta del cuerpo, dolor, energía, comodidad con el contacto, satisfacción u otra cosa?
  • ¿Hay momentos o condiciones en que me siento más disponible para el contacto o la intimidad?
  • ¿Hay algo que actualmente evito por dolor, cansancio, temor o incomodidad?
  • ¿Este cambio me preocupa a mí o siento que “debería” preocuparme porque espero que mi sexualidad sea de determinada manera?
  • Si pudiera cambiar una sola cosa de mi experiencia actual, ¿cuál sería importante para mí?

 

No se trata de evaluar si tu sexualidad está “bien” o “mal”.

La intención es empezar por algo más básico: reconocer cómo la estás viviendo tú y si existe algo que te gustaría comprender, conversar o cuidar de otra manera.

 

Si este tema forma parte de tu experiencia, puedes seguir explorando la serie sobre fibromialgia y sexualidad en el blog de Crear y Sanar. En los próximos contenidos iremos profundizando en los distintos factores que pueden influir y en las formas de abordarlos.

 

 

 

Fuentes

  • Cuevas-Toro, A. M., Díaz-Batanero, C., Sánchez-Fuentes, M. M. (2025). Sexual desire in women with fibromyalgia: beyond the pain? The Journal of Sexual Medicine.
  • Deggerone, I., Rodrigues Uggioni, M. L., Rech, P., et al. (2024). Fibromyalgia and sexual dysfunction in women: a systematic review and meta-analysis. European Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology.
  • Erdem, İ. H., Ustabaşıoğlu, F. (2023). Evaluation of sexual function and depression in female patients with fibromyalgia. Revista da Associação Médica Brasileira.
  • Ricoy-Cano, A. J., Cortés-Pérez, I., Martín-Cano, M. C., et al. (2022). Impact of fibromyalgia syndrome on female sexual function: a systematic review with meta-analysis. Journal of Clinical Rheumatology.
  • Romero-Alcalá, P., Hernández-Padilla, J. M., Fernández-Sola, C., et al. (2019). Sexuality in male partners of women with fibromyalgia syndrome: a qualitative study. PLOS ONE.

Lleva el aprendizaje a tu vida cotidiana

Comprender lo que ocurre es un primer paso.

Después, muchas personas sienten la necesidad de comenzar a experimentar practicar o incorporar nuevas herramientas en su día a día.

Aquí encontrarás distintos recursos para explorar a tu ritmo y volver a ellos cada vez que lo necesites.

Recursos para explorar a tu ritmo

Aquí encontrarás experiencias y materiales que puedes realizar cuando lo necesites.

Algunos están orientados a practicar nuevas herramientas; otros buscan ampliar la comprensión de situaciones específicas o facilitar conversaciones importantes.

 

Todos pueden realizarse a tu propio ritmo, sin exigencias y respetando tu proceso.

Tu Primera Pausa

Un desafío gratuito de 11 días para comenzar a practicar respiración, conciencia corporal y atención plena, incluso si nunca lo has hecho antes.

Este programa está pensado para ayudarte a:

  • Calmar tu sistema nervioso.

  • Comprender mejor tus sensaciones corporales.

  • Conectar contigo desde un lugar más compasivo.

 

Fibromialgia y entorno cercano

Una guía gratuita para ayudar a parejas, familiares, amistades y personas cercanas a comprender mejor la fibromialgia y acompañar de una manera más respetuosa, clara y posible.

Este recurso está pensado para ayudarte a:

  • Comprender qué es la fibromialgia desde una mirada integral.
  • Entender mejor cómo puede impactar la vida cotidiana y las relaciones.
  • Descubrir formas concretas de acompañar sin invalidar, sobreproteger ni aumentar el sufrimiento.

 

Aprende en Comunidad

Además de los recursos que puedes explorar de manera individual, también encontrarás espacios grupales para seguir aprendiendo junto a otras personas.

Son instancias pensadas para combinar información clara, reflexión y actividades prácticas en un ambiente cercano y respetuoso.

Encuentros con Sentido

Encuentros con Sentido reúne charlas gratuitas y talleres pagados, presenciales y en grupos pequeños, para seguir aprendiendo sobre fibromialgia y dolor crónico desde una mirada integral.

Las charlas ofrecen una primera aproximación a distintos temas, mediante información clara, reflexión y un espacio para preguntas.

Los talleres permiten profundizar y llevar lo aprendido a la experiencia, a través de ejercicios guiados, materiales de apoyo y herramientas aplicables a la vida cotidiana.

 

Cada encuentro puede realizarse de manera independiente, según el momento y las necesidades de cada persona. Cupos limitados e Inscripción previa.

 

Próximamente publicaremos nuevas fechas y actividades.

Este espacio está vivo y en expansión

Seguiré incorporando nuevos artículos, recursos y actividades para acompañarte en las distintas etapas del proceso.

La idea es que siempre puedas encontrar información confiable, herramientas prácticas y nuevas formas de seguir aprendiendo cuando las necesites.

¿Te gustaría avanzar con más acompañamiento?

Los recursos de esta página pueden ayudarte a comprender mejor lo que estás viviendo y comenzar a incorporar nuevas herramientas en tu vida cotidiana.

 

Si sientes que ha llegado el momento de contar con un espacio más personalizado para ordenar lo que te ocurre y definir un camino de trabajo, puedes comenzar con una Sesión Primer Paso.